viernes, 23 de agosto de 2013

DONES

A menudo vemos como la naturaleza logra su progreso gracias a los dones que recibe incesantemente del calor vivificante del sol, de la lluvia en los momentos de sequia, del viento imparcial que sopla por doquier y del suelo mismo que ofrece el substrato de la vida misma.

Podemos reflexionar como el sol continuamente emite sus rayos vivificadores y como ni por tan siquiera una milesima de segundo deja de hacerlo. Esta es una bondad del sol para con la naturaleza misma ofreciendo de manera continua sus rayos que aseguran la vida misma de todo ser viviente.

A modo semejante los dones divinos de manos de un Creador todo amoroso están disponibles continuamente para el alma del hombre como el incesante sol, ofreciendo los rayos vivificadores del espiritu para todo aquel hombre que se esfuerce en colocar el espejo de su corazon hacia este sol divino logrando reflejar los dones inherentes a su verdadera esencia, su naturaleza espiritual, como sus cualidades altruistas, el amor, la bondad, compasion, el desprendimiento, la aquiescencia radiante, etc.


Reflexionando:

Soy consciente que debo esforzarme en adquirir los dones inherentes a mi verdadera esencia?
Que esfuerzos realizo para lograr el anterior cometido?



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