sábado, 22 de junio de 2013

ELECCION

Observa y reflexiona al contemplar la naturaleza como a diferencia del hombre ellas están sometidas a las limitaciones que les ha impuesto la naturaleza misma. El reino mineral solo posee el poder de la cohesión, el vegetal del crecimiento y el reino animal posee el poder del movimiento y los cinco sentidos físicos. Aunque comparten dichos sentidos con los humanos ellos no poseen el poder de elegir sus respuestas ante los distintos estímulos.
En medio de cualquier peligro o amenaza cualquier animal huye o ataca si así su instinto o naturaleza lo permite. Mientras que el hombre ante el peligro o amenaza por ejemplo un terremoto ha demostrado que es capaz de no huir y sacrificar su propia vida por la de otro.
Los animales comen por instinto pero el ser humanó es capaz de abstenerse de comer por ejemplo durante un ayuno con fines de iluminación espiritual o en señal de protesta social por una causa injusta hasta morir por inanición y así la historia lo ha demostrado. Inclusive ha sido capaz de tolerar la tortura física o psicológica por su propia elección ante la defensa de sus ideales o una causa noble, otros aún han ido aún más allá y han entregado sus vidas con alegría en el campo del martirio por sus creencias religiosas. Finalmente nuestra vida y su sentido final es producto de las elecciones que hacemos aún en las cosas aparentemente insignificantes. Sin embargo debemos recordar que nuestras elecciones NO están programadas, ellas las programamos a través de nuestras DECISIONES y  a su vez ellas se basan en nuestros PRINCIPIOS, valores o creencias que heredamos o adquirimos de nuestra familia, sociedad, cultura y/o religión, ya sea de modo inconsciente o por voluntad propia.

Reflexionando:

-¿Soy consciente de  que entre estímulo y respuesta hay libertad de elección?
- ¿Cuál es mi modo habitual de reaccionar frente a los desafíos de la vida? 
- ¿Cuál es mi modo habitual de reaccionar frente al sufrimiento? 
-¿Cuál es mi modo habitual de reaccionar frente al sacrificio?
-¿Reaccionan todos del mismo modo que yo? Por qué?
-¿Que es lo que me impide ofrecer una respuesta noble y/o altruista cuando tengo el pleno poder de la elección? ¿Vale la pena intentarlo?
- ¿Poseo una filosofía de vida que me permita lograr la trascendencia de mis respuestas ante los estímulos de la vida manteniendo la armonía interior?




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